Entrevista a Sergio Caro, funcionario de la DFB


“Enchufismo siempre ha habido, hay y habrá en cualquier sector”

Sergio Caro Fernández, funcionario de la DFB, de vacaciones en un baserri. 11-12-10. Aidel Díaz.

AIDEL DÍAZ

En nuestra sociedad… Perdón. En ninguna sociedad se mira con demasiados buenos ojos a los funcionarios. Como seres extraños detrás de un mostrador, separados por un cristal, o en una consulta médica, cuya espera jamás parece llegar a su fin, estos trabajadores -que también lo son, otra cosa es si algunos más que otros- viven con el tópico de vagos (sobre todo en plena crisis) y acomodados (anteriormente a la mencionada desgracia económica, cuando preferían un salario menor al del “currela” del ladrillo en la empresa privada). Pero, mira por dónde, “también hay funcionarios mileuristas“, remarca Sergio Caro, funcionario de la Diputación Foral de Bizkaia (DFB).

La entrevista se desarrolla en su vivienda, un piso de 70 metros cuadrados bastante sencillo en cuanto a decoración -de estilo sobrio y, en cierta medida, anticuado, que le dejó el antiguo propietario-, sito en el centro del municipio obrero de Barakaldo. “Me gustaría hacer una pequeña reforma y amueblarlo a mi gusto, pero con la hipoteca… primero hay que ahorrar“, dice mientras baja el termostato de la calefacción. Fuera el frío penetra en los huesos, pero aquí se está muy bien. Se respira a hogar acogedor. “¿Quieres beber algo? ¿Una pepsi?”, pregunta el joven funcionario con una sonrisa en su rostro redondo y sonrosado. “Un vaso de agua, muchas gracias”.

PREGUNTA: Buenos días Sergio.

RESPUESTA: Buenos días.

P: Vamos a charlar sobre diversas cuestiones que afectan al funcionariado y a la percepción que se tiene de este colectivo en la sociedad. Pero antes me gustaría que abordásemos dos temas de estricta actualidad, como son la retirada de más de 6000 ayudas de la renta de garantía de ingresos por parte del Gobierno Vasco y sobre las elecciones sindicales en la Diputación Foral de Bizkaia, de las que acaban de publicarse los resultados. Comencemos por la polémica decisión de la señora Gemma Zabaleta y su equipo, que se ha encontrado de frente con las tres diputaciones forales.

R: Sí, es un tema complicado, sobre todo cuando nos metemos en situaciones tan difíciles de la gente. El Gobierno Vasco ha aplicado una ley que existe, pero quizás en estos temas hay que tener más sensibilidad y, quizás, ni el momento ni las formas han sido las más correctas.

P: El otro tema candente de este día son las elecciones sindicales. Yo no sé si la gran sorpresa, pero sin duda alguna en ELA no deben estar contentos… LAB le ha “comido la tostada”.

R: Sorpresa… no sé si habrá sido tanta sorpresa. Parece ser que ya en las últimas elecciones de 2006 había una tendencia en ese sentido. LAB quedó cerca de ELA, aunque ELA fue la ganadora y ahora se ha confirmado el resultado que ya se venía mostrando.

P: Al hilo de esto ¿a ti qué te parece la labor de los sindicatos?

R: Bueno pues, como todo. Tienen su cosas buenas, sus cosas malas. Quizás hay veces que podrían hacer más de lo que hacen. Yo, en concreto, llevo poco más de tres años en Diputación y a día de hoy no estoy apuntado a ningún sindicato, simplemente porque no me veo representado, pero imagino que la situación de cada uno será diferente.

P: ¿Quizás los sindicatos no han sabido mostrar el esfuerzo que tiene que realizar, por ejemplo, un funcionario a la hora de realizar una oposición?

R: Puede ser. Puede ser un factor. Y también quizá tenga mucho que ver la situación que llevamos viviendo en el último año con la crisis económica y demás.

P: ¿Se tiene en cuenta en general este esfuerzo por parte de la sociedad?

R: Hombre pues la sociedad creo que no ve mucho el esfuerzo que hay detrás del funcionario hasta llegar a tu puesto de trabajo. Creo que no está muy bien visualizado.

P: ¿Cómo son las condiciones laborales en la Diputación? ¿Tú qué le dirías a esas personas que, en un momento dado, acusan de vagos a los funcionarios?

R: Pues hombre, cada persona es diferente. En mi caso, seguro que, como en todo, hay cosas mejorables. Pero bueno, yo, en concreto, se puede decir que estoy satisfecho con las condiciones que tengo ahora mismo. ¿Vagos? Ya te digo que cada persona es un mundo. Yo en mi caso creo que hago el trabajo que tengo asignado y cada día con mayor ilusión si cabe.

P: Pero ¿no se han cometido excesos también en la Administración?

R: En la Administración se habrán cometido excesos como se han cometido en cualquier otro sector. Lo que pasa es que estamos hablando de la Administración y siempre la Administración hace más ruido. No es lo mismo que haya un exceso en el sector privado que haya un exceso en la Administración. Parece que tiene mayor eco, por así decirlo.

P: ¿Te sientes un privilegiado?

R: Hombre, a ver. Si me comparo con la situación de otras personas, sobre todo teniendo en cuenta la época que nos ha tocado vivir, pues sí. Si me dices privilegiado por estar donde estoy, pues bueno, antes de estar donde estoy ha habido un proceso previo. Creo que también me lo he ganado en mi caso; con esfuerzo, con ganas y con trabajo.

P: A mayor escala hemos visto, por ejemplo, las filtraciones que ha hecho Wikileaks sobre diversas administraciones, en este caso, gubernamentales. En esta Administración Pública que también depende de un gobierno, no olvidemos, el foral, ¿no te parece que quizás debería haber más transparencia? Quiero decir, muchas veces también se ha mencionado el tema del enchufismo.

R: Sí, vamos a ver. En mi opinión, enchufismo siempre ha habido, hay y habrá en cualquier sector. En la Administración, lo que te he dicho antes, se tiende a magnificar las cosas. Parece que es más grave el enchufismo que pueda haber en una Administración que el que pueda haber en un sector privado. Como siempre, está por medio el tema de la “cosa pública”, que la Administración la sostenemos entre todos y demás. Parece que siempre se magnifican más esos temas. Pero, sin más. El enchufismo siempre lo ha habido en cualquier sector.

P: Pero ¿quizás se pueda deber a una falta de comunicación, a que no se sabe comunicar bien el tema? Por ejemplo, en la última encuesta, que data del 2006, a los trabajadores de esta Administración Pública en la que tú trabajas, estos se quejaban de que no conocían los temas en los que trabajaban los altos cargos políticos de la Administración.

R: Sí bueno, quizás el tema de la información siempre es mejorable. Creo que, aunque tengamos unos canales para recibir información, todo lo que se pueda hacer en aras de la transparencia, pues bienvenido sea.

P: Cambiemos de asunto. ¿Crees que las acciones de los empleados públicos, como las de los controladores, pueden afectar también a la imagen del resto del funcionariado? Quiero decir, funcionariado malo, malo el grupo entero.

R: Hombre, a ver. Está claro que los funcionarios, al igual que cualquier trabajador, si hay algo con lo que no estamos de acuerdo, veo lícito que tengamos también nuestro derecho a protesta o a lucha. Sí que es cierto que, por trabajar en el sector en el que trabajamos, quizás hay que hilar más fino con estos temas. No hay que olvidar que, al final, prestamos un servicio público y que la Administración tampoco se puede permitir dar una mala imagen, más de la que ya tenemos de por sí. Porque siempre tenemos que partir de que el funcionario siempre va a tener una cuota de mala imagen por el mero hecho de ser funcionario. Entonces, hay que hilar muy fino con estos temas.

P: El problema ¿son los funcionarios? O, dime la verdad Sergio, ¿el problema pueden ser también los políticos?

R: Al final se junta todo. Si el funcionario tampoco hace por su imagen al final entramos en un circulo vicioso que se retroalimenta. Quiero decir, los políticos tendrán su parte en el problema y los funcionarios tendrán la suya. Quizá habría que aunar voluntades y ver cómo se puede mejorar.

P: Pero el funcionario tramita, y el político manda.

R: Sí, al final el funcionario hace el trabajo. Quiero decir, el funcionario tampoco tiene una capacidad de decisión a gran escala o a nivel alto. Al final el funcionario es un trabajador por cuenta ajena.

P: Hablando de políticos, ¿qué te parece el trabajo que ha ido realizando durante todos estos años el PNV en la Diputación Foral de Bizkaia?

R: Bueno, pues lleva bastantes años. Creo que ese dato algo querrá decir. Cuando elección tras elección, el PNV ha sido votado como partido mayoritario. Me imagino que tendrá sus cosas buenas y sus cosas mejorables, pero quiero decir que a nivel de “trabajador raso”, como es en mi caso, si gobernase otro partido quizá tampoco se notaría la diferencia entre quién gobierna en un momento y quién gobierna en otro.

P: O sea que, en un momento dado, para las decisiones en la Administración, ¿cualquier partido daría igual? ¿Otro partido lo haría mejor, peor? ¿No importaría?

R: No es que lo haría mejor o peor. Se podría notar la orientación ideológica. Pero vamos, creo que, sobre todo en temas de acción social…

P: Sin duda, ya lo hemos visto.

R: Sí, lo hemos visto pero, a ver, en temas de acción social… se puede tener tu ideología, pero más que ideología hay que tener sensibilidad. Sobre todo, son temas muy delicados como para no entrar en el juego de utilizar esos temas para el juego político. Creo que son unos temas en los que hay que tener una sensibilidad especial.

P: Bueno y, continuando con el tema político, las medidas que se están tomando respecto al funcionariado como, por ejemplo, las bajadas de sueldo, el tema de los tornos que tan candente fue en Hacienda hace un par de meses… ¿Esto se debe estrictamente a la coyuntura económica en la que estamos? ¿O crees que, realmente, está por detrás el rédito político, sobre todo a unas elecciones vistas dentro de unos meses?

R: Hombre, yo creo que hay un poco de todo. Quizás haya alguna medida que igual era necesaria, pero sí es cierto que quizá se adopte con una visión de un poco de rédito político. Date cuenta que, al final, el funcionario está expuesto al público permanentemente y es así. Cualquier medida que se pueda tomar en relación a los funcionarios como modo ejemplarizante frente al resto de la sociedad, al final eso queda bien. Siempre ha sido así, al funcionario siempre se le toma como una especie de chivo expiatorio, un colectivo que tiene que dar ejemplo permanentemente.

P: ¿Y el tema de los tornos qué te parece concretamente? Porque claro, ahora se quiere controlar más estrictamente el tema de entradas, el tema de salidas, el tema de descansos…

R: Bueno, pues puede que alguna medida sea necesaria, pero es como todo. Al final creo que en estos temas siempre terminan pagando justos por pecadores. Quizás se haya cometido algún exceso, no te voy a decir que no, pero no todo el mundo ha cometido excesos. Como te digo, también es una medida que puede tener su efecto de cara a la galería.

P: Y ante toda esta problemática, ahora ya pasado el tiempo -tres años desde que eres funcionario- ¿podrías decirme si eres funcionario por convicción o te visto obligado a ello? Ahora, cuéntame de verdad.

R: Sí, pues mira. Puede que haya gente para todo. Pero sinceramente no creo que, de mi generación en adelante, las personas que hemos accedido al funcionariado haya sido por convicción, por decir “quiero ser funcionario”. Creo que ha sido más por circunstancias. En mi caso entré en un período, después de trabajar un tiempo seguido, un poco “desértico”, por así decirlo, y me planteé esa salida. Con el tiempo, no me arrepiento de la decisión. Ahora estoy satisfecho como estoy. Pero sí que es cierto que, en su momento, no fue una cosa de decir “lo que quiero ser en la vida es funcionario”. Fue una opción que me planteé dadas las circunstancias en las que me veía en ese momento.

P: Normalmente se ve a la Administración quizás como algo menos dinámico que las empresas privadas. Pero en la Administración Pública también se puede hacer carrera.

R: En la Administración Pública se puede hacer carrera y, fíjate, te voy a decir más, yo creo que incluso con más facilidad que en la empresa privada. Date cuenta que, al final, la carrera profesional del funcionario está articulada en torno a los sistemas de selección de oposición, concurso… Quiero decir, que es posible ir subiendo de una categoría a otra. Quizás entre algunas categorías sea más fácil que entre otras, pero siempre existe esa posibilidad.

P: Claro, subiendo de una categoría a otra pero siempre presentándote a una nueva oposición.

R: Evidentemente. Cuando uno accede a la Administración Pública ya sabe con lo que se va a topar . No se puede decir “puedo ya olvidarme del estudio”. Ya sabes que el estudio y el esfuerzo va a ser una constante en tu vida. Son circunstancias que hay que aceptar.

P: ¿Y cómo se compatibilizan esas oposiciones con la vida social? Porque me consta que son muy, muy duras.

R: Sí. Quizás la Diputación sea de las Administraciones cuyas oposiciones son más duras. ¿Cómo se compatibiliza? Pues como se puede. La verdad es que muchas veces se saca tiempo de donde no lo hay. Pero es en esos momentos cuando te das cuenta del punto de esfuerzo hasta el que puede llegar el ser humano. Quiero decirte que, al final, habiendo ganas, voluntad y trabajo todo sale.

P: Sobre el tema de las oposiciones, se estuvo hablando cuando comenzó a gobernar el Partido Socialista, con la ayuda del Partido Popular, de baremar de manera distinta el euskera a la que se ha estado llevando a cabo hasta ahora. ¿Qué te parece el tema del euskera en las oposiciones?

R: Pues un tema complicado. Y además un tema que, como tantos otros, se suele utilizar como herramienta de cambio o como herramienta de juego político. Y ahí empezamos a meternos en terrenos pantanosos. Utilizar un idioma en esos términos es complicado. Precisamente más, cuando lo que se está pretendiendo con el euskera es incentivarlo. Yo, en su momento, aparte de que se me dan bien los idiomas y no he tenido problema, cuando me planteé lo que me planteé sabía que el euskera lo iba a necesitar. En su momento saqué el título y es algo que me ha facilitado bastante las cosas, la verdad.

P: Y, teniendo en cuenta todas estas complicaciones, ¿tú recomendarías a la gente optar por hacerse funcionarios?

R: A ver, si quieres una estabilidad laboral, evidentemente. También hay que huir de estereotipos. Ya sabemos que la gente ve al funcionario como el típico señor oscuro, el típico trabajo sin aliciente ninguno. A título personal puedo decir que estoy satisfecho con el trabajo que realizo. No es un trabajo tan oscurantista…

P: Sí, trabajo oscuro y también está la percepción de que se ganan sueldos de controladores…

R: Sí. Y no es así, porque funcionarios hay de muchos tipos. También existe el funcionario mileurista. Tampoco todo el monte es orégano. La gente cuando piensa en la función pública enseguida piensa “el nivel de vida que tendrá esta gente”. Pues hay de todo.

P: Hay de todo, pero lo recomiendas.

R: Después de la experiencia que llevo desde que accedí, si pudiese haberlo hecho antes, lo habría hecho.

P: Entonces estás satisfecho con el trabajo que estás realizando…

R: Sí, estoy satisfecho. Lo que ocurre es que pienso que, teniendo en la Administración Pública esa oportunidad de progresar, que quizás es mayor que en la empresa privada, no he renunciado a aprovecharla, lo cual no quiere decir que no esté satisfecho con el trabajo que hago actualmente.

P: Sergio, ¿ser funcionario te garantiza la superación de ciertos problemas cotidianos, digamos del ciudadano medio que no puede acceder a un crédito para comprarse un “pisito”?

R: Pues mira, como te he dicho antes, funcionarios hay de muchos tipos. Quizás tengas las cosas un poquito más fáciles. Pero al final la época que vivimos de crisis económica nos afecta a todos. Quizás haya sectores a los que les afecta con más crudeza que a otros pero también puede haber algún funcionario que tenga su problema de acceder a un crédito. Ya te he dicho que existen funcionarios mileuristas. Evidentemente, tú cuando vas a un banco y te ven que eres funcionario, aunque tú seas mileurista, por detrás tienes, por así decirlo, el “aval” de la estabilidad laboral, que quizá no lo tenga una persona de la empresa privada. En eso sí que tienes ventaja. Pero tampoco quiere decir que, por el mero hecho de ser funcionario, los problemas desaparecen de repente.

P: Entonces ¿donde ves tú el límite en la Administración? ¿Hasta dónde vas a llegar? ¿Hasta dónde quieres llegar en la Administración?

R: A día de hoy es difícil decirlo. Prefiero ir paso a paso, día a día, con trabajo, con esfuerzo y veremos hasta dónde podemos llegar.

P: ¿Te planteas realizar algún otro trabajo al margen del que tienes en la Diputación?

R: Hombre, siempre me ha gustado el tema de la enseñanza y de la docencia. Soy Licenciado en Derecho, como bien has dicho al principio, y, ya desde cuando hacía la carrera, me he planteado el tema del doctorado y demás para, quizá en un futuro, poder dedicarme a la enseñanza. Todo depende también de la medida en que pueda compatibilizar o me permitan compatibilizarlo con mi actual trabajo de funcionario. Porque la condición de funcionario está sujeta a una serie de incompatibilidades que vienen marcadas por Ley. Entonces en la medida en que pueda compatibilizar eso… Y luego si puedo colaborar en algún medio periodístico, a nivel de prensa escrita o tema digital… Si puedo compatibilizarlo, no tendría ningún problema.

P: O sea que, por ejemplo, lo tuyo sería dar clases, digamos, en la UPV o en Deusto y luego colaborar en cualquier tipo de medio. Te gustaría más adelante…

R: Sí, me gustaría. Todo siempre, como ya te he dicho, condicionado a la medida en que se pueda compatibilizar con esa condición de funcionario.

P: Bueno Sergio, esto es todo. Ha sido un gran placer que me hayas recibido.

R: Gracias a vosotros.

Sergio Caro Fernández: funcionario de la Diputación Foral de Bizkaia desde 2007. Tiene 34 años y es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto, así como posgraduado en derecho registral, inmobiliario y urbanístico por el Ilustre Colegio Oficial de Abogados del Señorío de Bizkaia. Actualmente presta sus servicios en el Departamento de Acción Social tras su paso por el de Medioambiente.

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Entrevista realizada personalmente el día 18-12-10 a las 13:00 en la vivienda de Sergio Caro Fernández.

Puedes escuchar la entrevista íntegra con Sergio Caro en Onda-Z.

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Acerca de aidelgabin

Soy joven, sencillo, cabezón y despierto. Lucho por todo aquello en lo que creo, pero comienzo a respetar las cosas en las que no creo.
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