Sobre los inmigrantes y su (des)integración


Opinión


TANIA LEZKANO

En 2009, casi 9.000 inmigrantes fueron detenidos en las costas españolas cuando llegaban para quedarse, según detalla el informe anual de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA). Pese a que la cifra fue menor que el año anterior (15.572), no deja de ser alarmante el número de personas que salen de sus países de origen en busca de una vida mejor. Y eso por no hablar de aquellos que mueren en el intento. En 2009 fueron 200. El año anterior, 581. Hoy, 21 de marzo, es el Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia, y es triste que la ONU haya tenido que dedicar una jornada a esto, porque indica la gran cantidad de irrespetuosos que hay en el mundo. Digo irrespetuosos y no intolerantes porque no es lo mismo: ‘tolerar’ significa, a grandes rasgos, aguantar -mientras no me enfades mucho y me sea indiferente tu forma de ser-; sin embargo, ‘respetar’ es eso, respetar independientemente de cómo seas o lo que te guste hacer. Por ello, quien discrimina a una persona por su etnia, lugar de origen o por cualquier otra cosa, es un irrespetuoso, no un intolerante.

El viernes pasado se recorrió el centro de Bilbao para protestar contra el racismo y la xenofobia. Manifestación que, curiosamente, ha tenido escasa repercusión en los medios de comunicación. En relación con esto, son preocupantes también los numerosos mensajes subliminales que se incluyen cuando un delito es cometido por alguien de fuera. No sé porqué pero parece que, cuando un robo lo comete un moro, un negro o un chicano -sin que estas palabras tengan sentido peyorativo, porque no deberían tenerlo nunca; son una etnia, y ya- todo el mundo parece revolucionarse y querer enviar al autor del delito poco menos que a la silla eléctrica. Sin embargo, si el mismo delito lo comete un español -de pura cepa, castizo, de esos que no quedan-, para empezar no nos enteramos, porque en ningún sitio pone que sea de aquí -a no ser, en ocasiones, que sea catalán o vasco-, y, en segundo lugar, la gente, si por ella fuera, le impondría seguro una pena menor que al inmigrante que comete ese mismo robo. ¿Por qué? Ah, claro, porque es de fuera, dicen. Como si eso cambiara las consecuencias del delito.

Y para ayudar a una mejor integración de los extranjeros, qué mejor que elaborar una ley exclusiva para ellos. El 11 de diciembre de 2009, el Congreso de los Diputados aprobó la Ley Orgánica 2/2009, que suponía una reforma a la Ley Orgánica de Derechos y Libertades de los Extranjeros en España del año 2000 -vamos, la famosa Ley de Extranjería-, aunque los elementos fundamentales de la original no fueron alterados. Sin embargo, esta supuesta reforma, al igual que el texto del 2000, tampoco considera a los inmigrantes como seres humanos, como explica APDHA en su informe anual de 2009 (en las páginas 8 y 9), sino que son valorados exclusivamente según su utilidad para el mercado laboral.

Un ‘argumento’ también muy extendido es que vienen a quitarnos el trabajo. No. Lo que sucede es que ahora, en crisis, el españolito de a pie está dispuesto a hacer trabajos que, en condiciones normales, rechazaría de inmediato. Es algo así como: “Cuando a mí me falte trabajo y haya crisis, te vas a tu país, estoy dispuesto a trabajar de lo que haga falta; cuando yo viva a gusto, rascándome la panza, entonces puedes venir a coger este trabajo tan horrible que yo no haría por nada del mundo”.

La manifestación de Bilbao, que tuvo bastante éxito, todo hay que decirlo, fue tan solo una demostración del ‘son de paz’ en que vienen los inmigrantes -hay que fastidiarse, ni que fueran extraterrestres-. Pero lo mejor de todo era, aunque parezca curioso, que había casi tantos manifestantes de aquí como de fuera. Y eso fue maravilloso.
Los inmigrantes toman la Gran Vía de Bilbao… Y Bilbao Corporation con ellos.
Gora Euskadi, gora herriak. Arrazismoari ez. Faxismoari ez.

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Acerca de Tania Lezcano

Elegí periodismo porque soy incapaz de hacer oídos sordos ante las injusticias de mi alrededor, y por ello intento luchar por un mundo más justo. Especializada en Política Internacional y la región de Oriente Medio.
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Una respuesta a Sobre los inmigrantes y su (des)integración

  1. felix dijo:

    Cuando un moro roba curiosamente en los periodicos omiten la nacionalidad de este.
    A ver si os preocupais mas por las personas de aqui ancianos con bajo nivel económico y los cuales han estado cotizando toda la vida.
    Se es muy humano con el dinero ajeno yo no quiero que se les de un trato discriminatorio sino que se les de un trato igual que a los autóctonos.
    Mucha crisis mucha ayuda y bla bla bla y en deusto el sábado todos borrachos con dinero que supuestamente es una ayuda para necesidades básicas.
    Estamos hundidos gente joven apuntdos desde los 25 años en extebide y el resultado es que van a dar pisos a gente que vienen de fuera que se han apuntado hace 1 año a extebide.
    Se esta preparando una bolsa de gas y un día vendrá un político el cual encenderá un “mechero”
    y se liara parda, les obligaremos a trabajar y eso no les va a gustar un pelo están acostumbrados al sol gimnasio y a las ayudas interminables.

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