¿Y si el pueblo se levanta?


Opinión


TANIA LEZKANO

Es una pregunta muy cuestionada en los últimos tiempos, pero nadie valora sus tremendas dimensiones. Es fácil hablar de protestas y movilizaciones. Es fácil reírse, como hacen algunos, de las desgracias ajenas y, peor aún, de que se proteste por ello. Es fácil creer que no hay nada mejor. Pero esta pregunta esconde un gran significado. Todos soñamos con un cambio, y más ahora, con este continuo despertar de conciencias. Sin embargo, no comprendemos lo que puede llegar a significar.

Hagamos un poco de memoria: en 1789, el pueblo francés, cansado de la opresión y la miseria, se levantó contra su rey por la fuerza. La consecuencia inmediata de tantos años de desprecio a los de abajo fue la rabia de estos y, por consiguiente, la guillotina. Al pueblo francés no le importaba si segaba vidas o no. A ellos les habían arrebatado “esos de arriba” muchas más vidas a lo largo de los años. Y ellos habían tragado y tragado sin chistar. Esa revolución es un ejemplo de que el pueblo, cuando sabe, piensa. Y si piensa, reflexiona. Y si reflexiona, se levanta. Y el siglo XVIII es el Siglo de las Luces. Y es una explicación obvia de por qué la derecha y los regímenes totalitarios, en especial los de extrema derecha, evitan a toda costa el conocimiento del pueblo.

Otro ejemplo es la Revolución Rusa de 1917. En este caso la premisa anterior pierde fuerza, pues el régimen zarista se encargó de que su pueblo muriera de hambre y de ignorancia. Claro, hasta que reventó. Entonces sucedió lo mismo. Tantos campesinos y obreros habían muerto a lo largo de los años que la única manera que veían de hacer justicia era terminando con las vidas de los responsables. Y así fue.

Ambas revoluciones fueron violentas. Ahora estamos en el siglo XXI. Se supone, o eso nos hacen creer, que somos más inteligentes y racionales. Estoy de acuerdo. Pero la sensación del pueblo cuando le humillan y se ríen de él, le pese a quien le pese, sigue siendo la misma. Estamos asistiendo hace ya seis meses a revueltas en nuestro país, Europa, Estados Unidos y más partes del mundo. Y en los países árabes, desde antes. ¿Significa algo? La derecha y el poder dirán que no, que son cuatro gatos y que esto pasará. Puede ser. Pero yo no sería tan optimista. Si analizamos la situación nos damos cuenta de que esto puede ser mucho más grande de lo que pensamos.

Por el momento son manifestaciones y concentraciones pacíficas, en las que, según ellos, se gritan cuatro cositas y todos a casa. Es posible. Pero, ¿y mañana? España ha entrado ya en zona de riesgo y de “rescate” económico. Nos esperan años de mucho más paro y muchos más recortes, como los llaman ellos -yo prefiero llamarlo fraude y estafa, porque mientras el pueblo sufre unas medidas atroces que acaban con la dignidad de cualquiera, ellos se llenan cada vez más los bolsillos, e instituciones como la Iglesia y la monarquía no ven en absoluto recortadas sus dotes, que son surrealistas-. Como decía, nos esperan años peores. Terribles. ¿De verdad creen que la crispación, una vez comenzada, va a terminar de un día para otro? Cuando el pueblo pierde el miedo, no hay nada que hacer contra él. Esto lo digo por unas declaraciones recientes de María Dolores de Cospedal, que aseguraba que, a pesar de que va a aumentar el número de protestas en las calles, ellos sabrán cómo llevarlo. Y Esperanza Aguirre dijo hace tiempo que el 15M se terminaría con el PP en el gobierno. Ambas declaraciones suenan a clara amenaza. Por eso digo que una vez que el pueblo pierde el miedo, cualquier injusticia aviva su fuego y su rabia. Y sus ganas de cambio.

Y si a todo esto, que puede sonar apocalíptico, añadimos la inminente caída de los mercados y el sistema de deuda mundial, o al menos occidental, la evolución de las protestas se hace inevitable. Y los cambios se exigen -y se exigirán aún más- a nivel global. Los pueblos quieren que paguen los responsables de todo esto, que ni por asomo son los pueblos mismos. ¿Y cómo pagarán en el siglo XXI todo el daño que han hecho? El pueblo mundial -todos los pueblos- está unido. Y a eso tienen miedo. Por eso dejo la pregunta real, pensando en las posibles consecuencias, a mi juicio buenas: ¿qué pasaría si el pueblo mundial se levantase de verdad?

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Acerca de Tania Lezcano

Elegí periodismo porque soy incapaz de hacer oídos sordos ante las injusticias de mi alrededor, y por ello intento luchar por un mundo más justo. Especializada en Política Internacional y la región de Oriente Medio.
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Una respuesta a ¿Y si el pueblo se levanta?

  1. :) dijo:

    Ellos temblarían.
    Brutal, real y rebelde. Como tú, crack.
    Pd: Sólo te faltó lo que hablamos durante el free time. Podría suceder… Yo creo.

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